Clásicos

Blur: La vida moderna es basura

mayo 21, 2017

Modern Life Is Rubbish, el britpop comienza a tomar forma

Por Daniel Ospina

Síguenos en Facebook

 

Es lo que se puede llamar un “bautismo de fuego”

 

De Blur no necesito hablar demasiado, porque su historia habla por si misma. Seguramente están entre los 10 grupos que definieron los años 90 a nivel de rock. Y aunque Parkilfe haya sido el disco britpop por excelencia, el disco que lo antecedió fue el que consiguió la atención suficiente para hacer de Damon Albarn y compañía un grupo conocido por todos. Es lo que se puede llamar un “bautismo de fuego”, luego de las problemáticas sesiones de grabación y los antecedentes nada favorables que tenían luego de provocar el desprecio de la critica con su debut, Leisure, y la posterior gira por Estados Unidos que si no logro separarlos, fue porque no tenían mas opción que seguir unidos.

 

Contexto
 

Blur nace de combinar tres factores: clase media británica, un sentido de la melodía tan impredecible como particular, y el desdén hacia Estados Unidos. Habían debutado en 1991 con Leisure, un álbum inspirado en el baggy y el shoegaze que a pesar del éxito de los sencillos “She’s so high” y “There’s no other way”, despertó ataques de la prensa al considerarlos una banda para adolescentes, así como oportunistas y totalmente carentes de inspiración.

Las ventas de Leisure no ayudaron mucho en la relación con su discográfica, razón por la cual se fueron de gira a Estados Unidos. La mala recepción de Blur allí debido a la fiebre grunge, hizo que las tensiones se dispararan, a lo que incluso el baterista Dave Rowntree comentó en el documental de 2009, No Distance Left To Run, “le dejé un ojo morado a los tres, y los tres me dejaron un ojo morado en algún momento de esa gira”. La situación hizo que Damon Albarn asumiera una postura mucho mas critica hacia las costumbres que se estaban importando al Reino Unido desde Norteamérica, influyendo así en las grabaciones del sucesor de Leisure.

 

 

El disco

 

Modern Life is Rubbish, fue notablemente influido por The Kinks (en las letras criticas de Albarn), The Jam y Small Faces (en configurar una imagen 100% británica), The Who por la forma pseudo conceptual en que están distribuidas las canciones, y en algunos pasajes incluso por el sonido grunge. En las primeras sesiones decidieron trabajar con Andy Patridge, miembro de la banda XTC (importante influencia de Blur según palabras de sus miembros) en la producción. Pero pronto las peleas y las frustraciones cobrarían la cabeza del productor, razón por la que Stephen Street vuelve para trabajar como lo hiciese en Leisure. Las peleas que todavía existían en el grupo luego de la gira de nunca acabar por Estados Unidos no permitieron un ambiente favorable, pero a finales de 1992 las grabaciones concluían exitosamente y Modern Life is Rubbish llegaba a las manos de Food Records, su discográfica.

El hecho de que su álbum fue rechazado dos veces por no contener hits no ayudó a mejorar los ánimos. No obstante, en esos regresos al estudio se grabaron los temas “For tomorrow” y “Chemical world”. La edición norteamericana incluyo “Popscene” en reemplazo de “Turn it up” y “Resigned”, cosa que molestó bastante a la banda, al no haber sido consultada sobre ese cambio. Incluso su distribuidora en Estados Unidos, SBK, les pidió regrabar el álbum con la producción de Butch Vig, cosa a la que Blur se opuso rotundamente, teniendo que aplazar la publicación de Modern Life is Rubbish en Norteamerica hasta diciembre de 1993, nueve meses después del lanzamiento en Reino Unido.

Los sencillos son sin duda los que tienen mas asentado el factor britpop que cualquier otra canción de Modern Life. Hablamos entonces de “For tomorrow”, “Sunday sunday” y “Chemical world”. Aun así, temas como “Advert”, “Villa Rosie” o “Coping” también se valen de esos ganchos para destacar por si solos. “Turn it up” si bien también tiene ese factor melódico en las guitarras de Coxon, las distorsiones lo hacen tener mas empatía con el grunge. 

Pero lo realmente interesante de Modern Life is Rubbish es lo poco convencional de gran parte de esas canciones. “Pressure on Julian”, “Miss America”, “Oily Water” o “Resigned” realmente anticipan mas el rumbo que tomarían en 13 o Think Thank casi diez años después, que el de Parklife, que aun teniendo canciones mas alejadas del concepto britpop, mantienen una lógica mayor con los sencillos que en Modern Life. 

Respecto a las letras, resulta interesante la de “Colin Zeal”, que narra la doble vida de un hombre común y corriente que lejos del ojo publico es un pederasta, siendo un poco mas oscura que las demás canciones del disco. Si bien Damon pone la cuota para hacerla sonar perturbadora, la batería y la guitarra disimulan un poco eso al usar ritmo y acordes mas alegres. “Star shaped” y “Miss América” son alusiones directas a la cultura estadounidense, mientras “Sunday Sunday”, “Villa Rosie” y “For tomorrow” hacen lo propio con la británica.

 
 

 
 
Recepción

 

Distribuido por Parlophone, Modern Life llegó al puesto 15 en las listas británicas, mientras que los sencillos “For tomorrow” y “Chemical world” llegaron ambos al #28 en las listas de Inglaterra, y “Sunday sunday” al #26. Las criticas se concentraron en destacar principalmente las letras de Albarn, destacando su habilidad para formar en el oyente esos imaginarios mentales de la grandeza perdida del Reino Unido, y la desgracia sobrevalorada (al menos desde su perspectiva) de Norteamerica. Por otro lado, la revista Q destacó la labor de Graham Coxon en las guitarras, declarando abiertamente “cubrió la vacante de Johnny Marr” en referencia a la búsqueda del sucesor del que fuera guitarrista de The Smiths.

Incluso los especialistas en Estados Unidos vieron con buenos ojos a Modern Life. El Chicago Tribune reflejó su sorpresa en esos días diciendo que “nada, absolutamente nada de lo que mostraron en Leisure, preparaba al oyente para la gran aventura de Modern Life is Rubbish”, destacando ademas el hecho de ser “un derivado directo de la escena madchester”. La posterior gira por el Reino Unido les devolvería el crédito ante su propia gente, luego de meses de frustraciones y peleas. El punto mas alto de dicha gira fue su presentación en el Festival de Reading en 1993, aclamada prácticamente por consenso entre los medios especializados.

 

Legado

 

Pese a que faltó seguridad en algunos tramos del álbum y una promoción mas organizada de los sencillos, sigue siendo un disco bastante apreciado y uno de los mas interesantes de la carrera de Blur porque insisto, fue donde todo comenzó.

No hubo que esperar mucho para apreciar las secuelas de Modern Life is Rubbish ni en la banda, ni en el mundo musical de esos años. Blur en medio de la gira sintió la inspiración a flor de piel, y a la par que se presentaban por todo el Reino Unido y Europa, escribían los temas que conformarían su tercer álbum, Parklife. De hecho, en el concierto de Reading en 1993, interpretarían esa canción por primera vez en vivo. Al año siguiente el Reino Unido ya estaba preparado para liderar la tendencia musical a nivel mundial (de nuevo), y así una seguidilla de bandas y trabajos entre 1994 y 1997 ven la luz y arrasan con todo lo que tienen a su paso.

La importancia de Modern Life is Rubbish está en que junto al debut homónimo de Suede unos meses antes, fueron responsables de hacer que se tomara en serio nuevamente la música del Reino Unido, al armar una respuesta musical, cultural y mediática contra el grunge. Armada la propuesta, fue el momento de que el britpop y la Cool Britannia asumieran el mando. El momento de que Blur asumiera el mando.

 

Please follow and like us:

Comments

comments

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

Ayúdanos a compartir ;)