Entrevistas

Entrevista: Daniel Tílger

Junio 18, 2017

Síguenos en Facebook

Síguenos en Instagram 

 

Nova Crónica habla con el ex futbolista argentino Daniel Tílger. El máximo goleador extranjero de los años noventa en Colombia y actualmente comentarista de la cadena ESPN. 

Contar la historia del argentino es lo mismo que hablar del fútbol colombiano en los años noventa. El  goleador llegó al país al principio de la década y se fue al final de la misma, jugando para 8 equipos, marcando más de 100 goles y dejando un sinnúmero de anécdotas.

 

 
“Creo que al único que uno le tiene que demostrar las cosas es a uno mismo”. 

 

Nova crónica: ¿Cuáles son sus mayores logros en el fútbol?

Tílger: Mi mayor éxito en el fútbol fue haber conocido gente. El fútbol me abrió muchos caminos, me enseñó mucho en la vida. Tuve momentos importantes: convertir muchos goles y estar en muchas ciudades, pero lo más importante que realmente me dio fueron las amistades y los conocimientos.   En lo futbolístico, el mayor logro fue haber convertido el primer gol como el último, pero si hay que buscar un momento deportivo importante, siempre dije que ese año 97 en el estadio Centenario de Armenia fue imborrable.

 

N: Usted debuta en Boca Juniors pero es hincha de River Plate

T: Lo que pensaba en ese momento era jugar en primera división.  Podía haber sido el equipo del cual uno era hincha, pero se dio que era Boca, sabía que era un equipo importante y significó mucho haber debutado en Boca.  

Ser hincha de River es algo muy especial, yo tengo muchas anécdotas, por ahí jugaba un partido de reserva con Boca y me iba a ver a River, es un equipo que hasta el día de hoy le siento un cariño muy grande. Siempre dije que voy a estar agradecido con Boca, obviamente me dio la posibilidad de estar en un equipo grande y en un plantel importantísimo, haber podido ganar la Copa de Argentina, pero siempre dije que fui hincha de River.

 

Para la entrevista Daniel nos envió un vídeo de los recuerdos futbolísticos que guarda en su hogar

 

N: ¿Qué significa para usted  Millonarios de Bogotá?   

T: Casualmente desde que yo era muy chico Millonarios estuvo ligado personalmente. Osvaldo Marcial Palavecino llevaba las camisetas de Millonarios, él fue el precursor de todos nosotros, tenía el equipo en el barrio que se llamaba Juventus y casualmente la camiseta con la que jugábamos era la de Millonarios.

Osvaldo fue un jugador muy reconocido en Colombia, casualmente nos daba la camiseta y yo hacia los goles y festejaba, no era mucho de besar los escudos, pero uno tenía un gran cariño porque casualmente desde muy joven estaba ligado a ese color azul, no miento, es la realidad, a pesar de que después saben mi trayectoria, pero haber estado en Millonarios significo mucho: el 14 veces campeón del país, en su momento el equipo con mayores logros, lo que representaba el club y haber hecho la campaña que hicimos

A veces las cosas no terminan como uno quiere, pero lo mas importante es haber  participado en un gran equipo, de un plantel de seres humanos maravillosos. Para mi carrera futbolística fue realmente importante, habían confiado en mí y tuve la oportunidad de convertir goles y haber podido llegar a ese logro de tantos partidos sin perder, todavía imbatible. Estoy contento y haber vestido la camiseta de Millonarios fue un orgullo muy grande.

 

Tílger y su hijo en el estadio el Campín de Bogotá

 

N:¿Con sus provocadoras celebraciones buscaba una revancha contra alguien? 

T: No soy, no lo era y nunca fui una persona de tener rencor ni querer demostrarle a alguien lo que puedo ser, o lo que pude llegar a ser, o lo que fui en un momento. Quizás cuando era joven y mi padre me decía que tenía que estudiar y no pude seguir, me dijo que hay que trabajar para sostener todo y le dije que quería dedicarme al fútbol. Hubo complicaciones, pero ahora son anécdotas divertidas y fueron cosas que me enseñaron que todo en la vida se hace con sacrificio.

Yo nunca buscaba una revancha con alguien, nunca la tuve ni la voy a tener. El fútbol me demostró, me abrió los ojos, me enseñó a hacer muchas cosas y una de esas grandes cosas fue ser un gran profesional. Pude demostrarme a mi mismo lo que podía estar haciendo en la vida. Quizás alguna vez hice un gol y se lo dediqué a algunos, pero me levantaba en la mañana a entrenar porque quería demostrar que podía jugar y hacer las cosas de la mejor manera, sin rencor a nadie, solo me quería superar y así fue. En mi caso, primero demostrar que podía jugar profesionalmente, después demostré que podía convertir goles, después demostré que podía seguir jugando. Son retos que uno mismo se trazaba”.

 

 

 

N: ¿Qué significa para usted el fútbol?

T: Siento de una manera muy especial el fútbol, por eso salía a la cancha con una u otra camiseta y eso no significaba que tenía que dejar de correr, tenía que hacerlo por la gente que había confiado en mí.  Siempre me gusto dejar hasta lo último y eso era lo que demostraba en el campo de juego. Después llegaba al vestuario ganando o perdiendo, convirtiendo o no, pero sabía que había hecho un esfuerzo enorme y con eso me quedaba un poco más tranquilo. Sabía la responsabilidad que tenía porque yo estaba en la mira de todos.

 

N: ¿Cuáles fueron sus goles más importantes?

T: Fueron muchos momentos y goles, si hay un gol importante jugando para Millonarios, fue en un partido 3 a 2 contra el Once Caldas en el Campín. Fue un cabezazo, veníamos ganando y nos dieron vuelta, luego pudimos ganar con ese gol.

Uno siempre recalca el primer gol que hizo en su carrera como el último. En Quindío hice buenos goles. También hice un gol en cancha de River vistiendo la camiseta del Unión, fue algo particular porque yo había estado en la tribuna como hincha y después estar dentro de un campo de juego y hacer un gol siempre genera sensaciones distintas. Goles importantes con Millonarios: fue lindo el primer gol en el clásico 1-1, pero rescato el del 3-2 con el que le ganamos al Once Caldas, fue en el último minuto, hice el gol y fui a festejar con la hinchada.

 

 

N: El respeto por el hincha

T: Yo estuve de ese lado y conozco el sacrificio de mucha gente que paga su entrada, a veces no hay un buen espectáculo o un jugador que deje todo. Uno trasladaba a la cancha ese sentimiento y pensamiento del hincha. Yo nunca cambié, siempre jugaba de la misma manera, a veces te va mal, pero por fortuna otros días te va muy bien.

La gente te lo demostraba con el cariño, gritándote el apellido, eso era algo irrepetible, algo que con palabras no es posible explicar… Estar en otro país, en un lugar donde uno no esperaba que la gente fuera a tener tanto cariño, creo que eso demostraba lo que uno hacía cuando salía al campo de juego, yo también quería demostrar ese afecto trasladado a un campo y muchas veces me salió bien.

 

 

Lea también:  Fútbol y rebeldía

 

©**Este artículo esta protegido por derechos de autor Andrés Garrido Torres

Please follow and like us:

Comments

comments

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

Ayúdanos a compartir ;)