Clásicos

Soda Stereo: Canción Animal

mayo 29, 2017

La naturaleza insaciable de Canción Animal

Por Daniel Ospina

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Mira hacia el futuro sin ser necesariamente un aviso de lo que se iban a encontrar en los años siguientes.

 

Los cambios de década suelen ser una cosa difícil. En la música existen tres posibilidades cuando ese momento llega: o se separan, o mantienen su sonido aun a costa de alejarse de las tendencias dominantes en el mercado, o se reinventan. Las dos primeras opciones son más comunes porque la presión suele sobrepasar a los componentes, pero la tercera es la que suele darle a los grupos la carne de mito que les permite ser recordados muchos años después.

 

Ese fue el logro de Soda Stereo con su quinto trabajo de estudio: ser capaces de dejar atrás sus peinados raros, su post punk y en general los ochenta, para cederle paso a la sobriedad, la crudeza y en particular, los noventa. Muy pocos (por no decir nadie) lograron desligarse en Latinoamérica de su pasado ochentero con la misma habilidad que el trío argentino, marcando la pauta a seguir para el resto de agrupaciones. Es momento de hablar del álbum responsable de ese cambio: Canción Animal.

 

Contexto

 

A mediados de 1989 terminaba la gira de promoción para Doble Vida, y los síntomas de cambio se percibían en el aire. La banda sentía la necesidad de alejarse del espíritu funky que sobrevolaba esa etapa y pasar a otra cosa más directa y contundente. Aun siendo la banda con más convocatoria en Latinoamérica, sentían que ese concepto de ser “una banda con pop que absorbió la cultura rock”  que les permitió conquistar el continente en los ochenta, necesitaba dar un giro.

 

Ya sea por el cambio de década o porque simplemente lo encontraban natural, se dedican a componer nuevas canciones en los últimos meses de 1989 y comienzos de 1990, encontrando que las letras y el sonido eran mucho más desgarrados que de costumbre. Luego de tener listos los demos, participan en un concierto en igualdad de condiciones con Tears For Fears en el estadio de Velez Sarfield y en junio vuelan a Miami con el productor Daniel Melero (el compositor de “Trátame Suavemente”), la vocalista y percusionista Andrea Álvarez y el teclista Tweety González para registrar las diez canciones que irían a parar en el quinto trabajo de Soda Stereo, que para ese entonces se iba a llamar Tensión E Integridad. 

 

El Disco

 

 

A diferencia de lo que muchos han dicho alrededor de la inspiración creativa detrás de este álbum, nunca vi una influencia grunge en Canción Animal. Probablemente esa aseveración provenía del hecho de que sus guitarras no solían tener esa fuerza en trabajos anteriores, donde preferían la reverberación y los ambientes post punk o new wave. En lo personal encuentro que parten fundamentalmente de dos cosas: una, el redescubrimiento que llevan a cabo del rock argentino con el cual crecieron sus miembros. La otra, su asimilación de lo que el panorama internacional comenzaba a ofrecer en la década que iniciaba. 

 

En el primer caso no resulta difícil notar la influencia de Luis Alberto Spinetta (especialmente el de su etapa en Pescado Rabioso), Vox Dei, o Color Humano. Incluso uno de los héroes personales de Cerati, Pedro Aznar participa haciendo segundas voces en “1990”.“Te Para Tres” narra la muerte del padre de Gustavo al mejor estilo de Spinetta (siendo que incluso el mismo Luis Alberto la versiono en vivo para su presentación de las Bandas Eternas a dúo con Gustavo). “Sueles Dejarme Solo” plasma bien ese sentido del ritmo propio de los setenta en las guitarras del rock argentino: desgarrado, acompasado, épico y contundente. 

 

Para el segundo caso es probable que The Cure con Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me y Disintegration fuera clave en ese nuevo enfoque. Se puede hablar de Pixies y Dinosaur Jr, quienes por esos días eran los que marcaban la pauta en el alternativo estadounidense, a la vez que anticipaban el estallido del grunge unos años más tarde. Para la muestra, las guitarras insolentes que sostienen “Sueles Dejarme Solo” y “(En) El Séptimo Día”, que recuerdan las de los norteamericanos y, dicho sea de paso, daban algunos indicios del madchester que trabajarían más adelante en “No Necesito Verte (Para Saberlo)”, así como en algunos tramos de Dynamo. 

 

Ambas cosas son la clave para entender la gracia de Canción Animal. Es guitarrero sin ser estridente, es pop ligero sin ser frívolo, sabe ser referencial con el rock de su país sin ser una copia o dedicado a la nostalgia. Y lo más importante: mira hacia el futuro sin ser necesariamente un aviso de lo que se iban a encontrar en los años siguientes. “Entre Caníbales” y “Un Millón De Años Luz” sirven como evidencia de ese cambio de signo bien capturado por Soda, equilibrando el erotismo de siempre ya sea con la sordidez de la primera o el tono esperanzador de la segunda. 

 

“Cae El Sol” es un muy buen ejemplo de eso de mirar hacia el futuro, sirviendo a su manera como una forma para despedir los ochenta. La frase “afuera el mundo sigue, soy uno más buscando en el mar” tiene ciertas connotaciones relacionadas con su carrera en los ochenta. Lo que años atrás los hacia la banda #1 del continente (con permiso de Los Prisioneros) no importaba ya. Ahora era su responsabilidad reinventarse y marcar una época en los noventa con postulados renovados pero consecuentes con su carrera, aun cuando fuera una total incertidumbre lo que fuera a pasar. 

 

Hubo canciones que no necesariamente seguían la línea de inspirarse en el rock argentino de los setenta o la del alternativo anglo de esos días, sino que manteniendo algunas características de ambos lados se daban el lujo de buscar nuevas posibilidades en su acople. La titular  “Canción Animal” y sobre todo “Hombre Al Agua” son la mejor evidencia de eso. La segunda de ellas es el punto donde mejor se compenetra el trío con su productor, Daniel Melero, así como resulta el punto más alto en los teclados para el “cuarto Soda” de ese momento, Tweety González. 

 

Por supuesto, “De Música Ligera” no escapa al análisis. Trillada a muerte, pero con el título de clásico del rock en español (y por qué no, himno generacional) más que merecido. El constante dualismo en la letra, una facilidad insultante para enganchar en la guitarra, la dosis de virtuosismo necesaria, y un coro que por sí solo refleja el karma que rodea a la canción: es omnipresente, pero breve (“Nada nos libra, nada más queda”). Es un poco como “Enjoy The Silence”: ambas homenajean a la música, desde la misma música. 

 

 

Con excepción de “1990” (que de hecho nunca fue tocada en vivo), todos los temas de Canción Animal fueron cortes de difusión en las emisoras latinoamericanas. Obviamente la mayor parte de la atención quedó para “De Música Ligera”, que por si sola propulsó las ventas del álbum hasta convertirlo en el más exitoso de su carrera. La critica alabó Canción Animal por hacer especial énfasis en las raíces del rock argentino que rara vez exploraron en trabajos anteriores, junto al hecho de alinearse con el emergente rock alternativo estadounidense de esos años. 

 

Todo eso confluyó en la Gira Animal que los llevaría por gran parte del territorio argentino y varios países de Latinoamérica con capacidades agotadas allá donde se presentaran, batiendo récords como el de mayor cantidad de presentaciones consecutivas en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires y claro, el récord todavía imbatido de mayor cantidad de gente reunida en un concierto en la historia de Argentina. Hablamos, por supuesto, del concierto en la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires ante 250.000 personas.

 

Al año siguiente dieron algunas presentaciones en España, las únicas de Soda Stereo en ese país, aunque con un éxito más limitado y sin mayores posibilidades de conquistar ese mercado en el futuro. Sin embargo, el shock de batir tantos récords y llegar a la cima de su popularidad hizo que sintieran la necesidad de plantearse nuevos desafíos. Es así que partiendo del shoegaze que pegaba por esos días en Inglaterra, el naciente “nuevo rock argentino” y la colaboración de Gustavo con Daniel Melero en Colores Santos, comienzan a trabajar en el sucesor de Canción Animal, Dynamo.

 

Legado
 

Recuerdo que cuando Cerati promocionaba su ultimo solista, Fuerza Natural, decía que al comienzo de su carrera le interesaban más los sencillos que los discos enteros, siendo en años posteriores que optó por darle prioridad a estos últimos. Lo que representa Canción Animal es ese cambio de signo en su concepción creativa. O el principio de ese cambio, puesto que todas las canciones fueron radiales, pero a la vez se enmarcaban en una idea central que recorría el álbum, donde el deseo carnal y la distancia eran predominantes en las letras, mientras que la instrumentación ya comenzaba a dar avisos de querer ser menos complaciente y más desafiante.

 

A corto plazo, fue la consagración definitiva de Soda Stereo ante el público latinoamericano, y el álbum que le permitió al trío prolongar su carrera hasta bien entrados los noventa. Significó el primer aviso para que una nueva ola de bandas catalogadas como “nuevo rock argentino” dominara el panorama durante la primera mitad de los noventa con bandas como Babasónicos, Los Brujos, El Otro Yo, Peligrosos Gorriones, Todos Tus Muertos, Los 7 Delfines o Juana La Loca. Todos ellos siguiendo esa línea guitarrera que marcaba Canción Animal.

 

También fue el principio para que el rock en español estallara en el ámbito comercial, apareciendo desde ese momento grupos de Argentina, México, Chile, Colombia y Perú en las emisoras y los canales de televisión con frecuencia. Al coincidir con el nacimiento de MTV Latinoamérica unos años después, ese despegue fue imparable.

 

En el mediano plazo representa el pico creativo de la banda, al extremo de que en Dynamo y Sueño Stereo deciden hacer de su música algo mucho mas complejo y experimental, siempre partiendo de esa base más despojada de Canción Animal. A largo plazo representa un paradigma cuando menos interesante en el rock latinoamericano, al encarar el genero desde maneras anglosajonas pero sin ser una mera copia de estas, encontrando una expresividad propia en los rasgueos y las letras. Incluso Cerati regresó a esa idea en su carrera solista en su trabajo de 2006 Ahí Vamos, que cumpliría con una función idéntica a la de Canción Animal: consolidar su carrera en solitario.

 

Apartando a “De Música Ligera” que fue infaltable en todas las giras posteriores de la banda, los temas de Canción Animal desde ese entonces ocuparon un buen espacio en los conciertos de Soda, En la gira de Dynamo, por ejemplo, tocaron con frecuencia “Un Millón De Años Luz“, “(En) El Séptimo Día”, y “Hombre Al Agua”. En la despedida de 1997 ejecutaron ocho de las nueve canciones habituales de Canción Animal. “Entre Caníbales” fue excluida para la ocasión, y se volvieron a los arreglos originales, con la notable excepción de “De Música Ligera”, que se ejecutaba en la versión que finalmente se hizo más conocida que la original, con el “Gracias totales” de por medio. 

 

Durante la trayectoria solista de Gustavo, los temas de Canción Animal fueron habituales durante mucho tiempo en sus presentaciones. En la gira de Bocanada, por ejemplo, “Hombre Al Agua” fue habitual en sus presentaciones, aunque en una versión totalmente renovada con respecto a la original. Cuando incursionó en el proyecto de 11 Episodios Sinfónicos, Cerati eligió “Canción Animal” y “Un Millón De Años Luz” para ser adaptadas por Alejandro Terán al formato de orquesta filarmónica. “Un Millón De Años Luz” y “Sueles Dejarme Solo” fueron tocadas con frecuencia en la gira de Siempre Es Hoy, ambas con nuevos intros y algunos arreglos electrónicos acordes al estilo predominante en el álbum. Para la gira de Ahí Vamos, la única habitual fue “Te Para Tres“, ejecutada como un termino medio entre el Unplugged de Soda y la versión del Ultimo Concierto de 1997.

 

 

Durante la Gira Me Verás Volver de Soda Stereo en 2007 se escogieron seis canciones de Canción Animal para el repertorio: “Hombre Al Agua”, “Sueles Dejarme Solo”, “(En) El Séptimo Día”, “Un Millón De Años Luz”, “De Música Ligera” y “Cae El Sol”. Todas ejecutadas con fidelidad a sus versiones originales. Seria la ultima gira que vería canciones de ese álbum, pues en la gira de Fuerza Natural Cerati decide no tocar temas de Soda con regularidad, y luego ocurre el ACV que lo llevaría a la muerte en 2014.

 

Entre bandas que han declarado admiración absoluta o que le deben a ese disco su éxito como Lucybell, Catupecu Machu o Banda De Turistas, y sendos covers; Canción Animal sigue vigente. La mezcla de pasado y presente, la habilidad innata del trío para crear hits, los aportes de Melero, Andrea y Tweety en los arreglos junto a una lectura muy acertada de lo que estaba por llegar; son las cosas que le permitieron al quinto trabajo de Soda Stereo ser el clásico inamovible del rock en español que sigue siendo hasta hoy, y a “De Música Ligera” el hit tan persistente, quemado y adictivo que sigue siendo muchos años después. Que lo diga Andrés Calamaro.

 
 
 

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1 Comment

  • Reply rock en espanol exitos rar marzo 22, 2018 at 5:35 pm

    La música tiene, como cualquier arte, un mensaje.

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    Ayúdanos a compartir ;)